12o. Dom Ord Ciclo C (Id=426)


Primera Lectura

Mirarán al que traspasaron


Lectura del libro del profeta Zacarías
12, 10-11; 13, 1


Esto dice el Señor:
"Derramaré sobre la descendencia de David y sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de piedad y de compasión. Ellos volverán sus ojos hacia mí, a quien traspasaron con la lanza; harán duelo como se hace duelo por el hijo único, y llorarán por él amargamente como se llora por la muerte del primogénito.
En ese día será grande el llanto en Jerusalén, como el llanto en la aldea de Hadad-Rimón, en el valle de Meguido.
En aquel día, brotará una fuente para la casa de David y los habitantes de Jerusalén que los purificará de sus pecados e inmundicias".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.


Salmo
Responsorial

Del salmo 62


Señor, mi alma tiene sed de ti.

Sitívit in te ámina mea, Domine, Deus meus.

Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco añora el agua.
Señor, mi alma tiene sed de ti.
Sitívit in te ámina mea, Domine, Deus meus.

Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario, pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios.
Señor, mi alma tiene sed de ti.
Sitívit in te ámina mea, Domine, Deus meus.

Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos. De lo mejor se saciará mi alma . Te alabaré con jubilosos labios.
Señor, mi alma tiene sed de ti.
Sitívit in te ámina mea, Domine, Deus meus.


Segunda Lectura

Cuantos han sido bautizados en Cristo, se han revestido de Cristo


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
3, 26-29


Hermanos: Todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús, pues cuantos han sido incorporados a Cristo por medio del bautismo, se han revestido de Cristo. Ya no existe diferencia entre judíos y no judíos, entre esclavos y libres, entre varón y mujer, porque todos ustedes son uno, en Cristo Jesús.
Y si ustedes son de Cristo, son, también, descendientes de Abrahán, y la herencia que Dios
le prometió les corresponde a ustedes.
Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.


Aclamación antes del Evangelio


Aleluya, aleluya.

Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Oves meae vocem meam áudiunt, dicit Dóminus, et ego cognósco eas, et sequúntur me.

Aleluya


Evangelio

Tú eres el Mesías de Dios


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
9, 18-24

Gloria a ti, Señor.


Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó:
"¿Quién dice la gente que soy yo?"
Ellos contestaron:
"Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros que Elías, y otros que alguno de los antiguos profetas que ha resucitado".
El les preguntó:
"Y ustedes, ¿quien dicen que soy yo?"
Respondió Pedro:
"El Mesías de Dios".
Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie. Después les dijo:
"Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y resucite al tercer día".
Luego, dirigiéndose a la multitud, dijo:
"Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga; pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la salvará".
Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


[Misa]

Se dice "Credo".


Prefacio

Nuestra salvación por el Hijo de Dios

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque manifestaste admirablemente tu poder no sólo al socorrer nuestra débil naturaleza con la fuerza de tu divinidad, sino prever el remedio en la misma debilidad humana; y así, de lo que fue causa de nuestra ruina hiciste el principio de nuestra salvación, por Cristo, nuestro Señor.
Por él
los ángeles te cantan con júbilo eterno, y nosotros nos unimos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]